Al lado de la mesa
en otra más allá
unos blandos seguían platicando
de lo duros que fueron
los que ya se fueron…
Al lado de la mesa
en otra más allá
unos blandos seguían platicando
de lo duros que fueron
los que ya se fueron…
«Aquellos buenos tiempos…»
Dijo el anciano, de gesto elegante,
al recordar las noches de Sunset Strip
y sus ojos volvieron a ver los desnudos
y su carne quiso erizarse (no erguirse)
mientras recordaba las noches de sed.
«Pero eso sí» (dijo de pronto otra vez)
«lo importante del strip no era verlas desnudas:
solo sentir la insinuación.
Esa es la maestría»
Sin duda, dije yo…
Leí una línea de Louis Simpson, dentro de un libro que estoy leyendo: El dios indómito. La historia del río Níger. La línea es la siguiente: «Civilizamos la tierra tumba tras tumba». Cierto. Cada palmo arrebatado por los seres humanos a la naturaleza está marcado por el ciclo de la vida y de la muerte. Llenamos de tumbas el mundo que habitamos. Con nuestros entierros hacemos nuestro al territorio. Sólo somos plenamente de algún lugar cuando tenemos reposando allí a los nuestros y frente a cada osadía hay una vida que pagamos en tributo por el progreso de lo humano.
Alguien me dijo que el mundo no tiene bordes. Quizás, pero también está lleno de abismos y muchas veces caminamos en el filo…
Dirás lo que quieras
-así me dijeron-
pero sólo aquí está
eso que sucede…
Sólo aquí, por Sunset Strip