Es inevitable acumular un poco de polvo en el camino… Pero este día estoy acumulando humedad. Desde las plantas del pie hasta el alma.
Es inevitable acumular un poco de polvo en el camino… Pero este día estoy acumulando humedad. Desde las plantas del pie hasta el alma.
Acostumbrado el ser de poder a la presión de sus adversarios y la murmuración de sus colaboradores, tiende a confudir el auténtico problema con la maquinación y la intriga. La historia nos enseña que muchas muestras legítimas de inconformidad, por ejemplo, fueron interpretadas como la obra intencional de los rivales, siempre dispuestos a sembrar de piedras el camino. Cuando el verdadero rostro de la revuelta se hizo evidente poco podía hacerse para suavizarlo. Nada mejor que la moderación para tan duro deslinde.
«Quiero que me quieran», tal fue la frase de Luis XVI. Nada peor para un gobernante que aspirar a ser amado por todos. La ilusión se vuelve delirio. Se gobierna para decidir lo que puede ser mejor frente a una circunstancia, ofenda a quien ofenda. Se debe asumir la decisión y enfrentar sus consecuencias. Si se quiere quedar bien con todos se termina quedando bien con nadie. Poder no combina con querer.
Sé que el tiempo es movimiento, que sólo envejece y deteriora lo que se mueve. Pero no es inmortalidad la inmovilidad. Sólo es aburrimiento.
Si por un instante todos los mitos fueran verdad la existencia sería un laberinto, un nudo de los horrores que brotan de la mente humana. Sí, pero quizás el Universo por fin podría tener a la mano una respuesta.