- No te preocupes por disparar primero, me dijo el viejo. Lo importante no es la rapidez, sino la puntería.
- A la hora señalada estaba listo pero nadie respondió al desafío. Existe algo peor que morir en duelo: ser ignorado.
El volcán frente a mí
en un momento cualquiera
mirando que lo miro
me dibuja (sin advertencia)
figuras en la orografía caprichosa
un lenguaje secreto
invisible para otros,
para todos en cualquier día menos en éste para mí tan sólo
entre ellas algo que asemeja una pirámide
¿O es acaso autorretrato?
Unas nubes coronan al volcán
filtrando líneas de luz
un sol en descomposición
derramándose en el bastidor del cono
Una vez, con viento a favor,
Colima escuchó del volcán un alarido…