«Matar el tiempo» es una ilusión. En realidad matamos la oportunidad de aprovechar esa corriente que sigue su curso, indiferente a nuestras manías homicidas
«Matar el tiempo» es una ilusión. En realidad matamos la oportunidad de aprovechar esa corriente que sigue su curso, indiferente a nuestras manías homicidas
Entre argumentos y contra-argumentos uno puede deslizarse, casi de forma imperceptible, hacia posiciones absurdas.
Alguien me dijo que la reproducción no puede ser considerada una forma del arte. Lo dudo, nosotros nos reproducimos y de vez en cuando ocurren combinaciones geniales.
Sali a recuperar mis palabras perdidas: algunas me eludieron; otras, aún encontradas, no quisieron regresar conmigo y otras más me brincaron a la cara, como un perro amistoso.
A veces me niego la palabra, pero después me perdono y vuelvo a platicarme lo que pasa. Tengo altibajos, pero insisto y me quedo conmigo.