Apuntes de la categoría: Eso que brota

Puede ser…

Fecha: 26 de abril de 2019 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Puede ser temeroso un pensamiento, suave una emoción, sospechoso un parpadeo, inquietante un recuerdo, incrédulo un bostezo, estéril una pasión.

Entropía

Fecha: 17 de abril de 2019 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Toqué y abrí. El cuarto parecía inalterable, como si la puerta no tuviera importancia y el lugar siguiera así, tapiado, apartado de las molestias de un mundo en movimiento, impermeable a todo lo que sucede. Allí no operaba la entropía, esa suave anarquía de todo lo que existe. Volví a cerrar la puerta. No quise que mi incómodo ser alterara esa íntima estabilidad, ese ordenado desgano que nunca dependió de mi para estar y permanecer. Algunos lugares deben dejarse en paz, olvidarse de ellos, mientras seguimos caminando hacia otro lado.

Añicos

Fecha: 8 de abril de 2019 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0
Somos fragmentos de algo,
añicos que después de la incandescencia
se solidificaron con carbono y otras cosas,
formando una pasta viscosa,
mezcla o compuesto que algún día
(suponiendo que ya existiera el día y la noche)
inició el camino evolutivo
hasta mirarse con inteligencia
a sí misma.
pero también a preguntarse
lo que pasa arriba
y lo que está allá afuera.
 
Somos partículas arrojadas por la gran explosión
y en algún momento
el amor (o quizás el desamor)
torcieron nuestro rumbo
evitando nuestra pérdida en lo infinito.
 
Somos porciones de una nebulosa
dotada de propósito,
que abjuró de la nada
para intentar ser algo.
Quizás, esa nebulosa primigenia supone
(suponiendo que las figuras estelares supongan)
que nos hizo un favor…
 
¿Y ahora?
¿Será posible volver a circular por la nada?
¿Volver a movernos erráticos
por lo que está allá afuera?
¿O tendremos que permanecer aquí,
esperando que ser fragmento,
vuelva a significar algo
y que la nebulosa apóstata
resuelva nuestro enigma?

Más disculpas…

Fecha: 30 de marzo de 2019 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Disculpen ustedes si
no digo lo que pienso,
pero se nota
lo que digo sin decirlo.
Perdón les pido, 
también,
si nada más enuncio
sin sentencia,
si reniego sin aporte,
si me dejo llevar
por el momento,
y si privilegio (a veces)
la conciencia.
Es que el mundo es suave
y yo duro de maneras.
Por eso debería,
lo sé,
dejarme llevar por el camino
en lugar de perderme
en las veredas.
No sé la razón
quizás sea suerte
o incluso por nacencia
pero termino llevando la contraria
y diciendo por allí
lo que otros sólo piensan.

Cuatro veces las voces

Fecha: 26 de marzo de 2019 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0
Alguien me dice cosas que no escucho,
o escucho sin comprender.
Por mis orejas cruzan
signos inconclusos
nombres a medias
apuntes ilegibles y, ¿por qué no decirlo?
barbaridades completas.
 
Sé que alguien me dijo algo importante
pero no puedo recordarlo
y a estas alturas de mi vida
no puedo precisar lo que es o no se es
aquello que fue o pudo ser
lo que tiene sentido o sufre de extravío
lo que debería repetir o callar.
 
Algunas veces, mientras callo
las voces de afuera arrecian
ensordecen
y otras veces
cuando hablo con fuerza
las voces se acongojan
como si aguardaran mi silencio.
Pero no es siempre:
En ciertos casos si grito
las voces también gritan
como una competencia de sonidos
y en contadas ocasiones
mi silencio es el silencio
de las voces que rodean.
 
Yo digo, ella dice
callo y ella calla
pero siempre alguien habla por allí
interrumpiendo nuestro cómodo silencio.
Deberían los demás estar atentos
al ritmo de los amantes que se miran.
El mundo sería más simple
y los silencios serían
(un poco más al menos)
elocuentes
sensatos
definitivos.