Algunas cosas pierden solidez, se escurren entre mis dedos, se derraman. Otras se soldifican cuando me quiero sumergir en ellas…
Algunas cosas pierden solidez, se escurren entre mis dedos, se derraman. Otras se soldifican cuando me quiero sumergir en ellas…
Algunas cosas ocurren y se olvidan, otras se fijan en la memoria, permanecen, se aferran con el filo de las uñas y los años…
Pasamos de la juventud brillante a la vejez pendeja, casi de inmediato…
Hablo y otros hablan
uno pregunta, otro contesta,
muchos más hablan de sí
o de cosas que nadie extraña…
cruzan muchas manos
otras se guardan
muchas más levantan la taza
o llevan humo a la garganta…
el micrófono encendido
los enemigos aguardan
diles lo que tu quieras
o mejor no digas nada…
una mujer posa
el kiosco a su espalda
la cámara erguida entre su piel
la falda que se agita
y el jardín que se levanta…
mientras yo, ajeno a todo, también hablo,
y descubro a un carpintero,
oficioso entre los pájaros,
abriendo su boquete
hacia cosas que no hablan…