La historiadora me lo dijo cuando apagué la grabadora: si se hiciera un árbol genealógico del Sunset habría muchos incestos.
La historiadora me lo dijo cuando apagué la grabadora: si se hiciera un árbol genealógico del Sunset habría muchos incestos.
Los lugares cierran.
Las referencias se van.
Pero las calles siempre están allí.
Puedes tomarlas para regresar…
El niño adopta una esquina como si fuera su hogar.
Eso ocurre en todos lados. Nada especial.
Pero algo ocurre aquí que me obliga a volverlo a mirar…
Un hombre anciano me ayuda a bajar, me abre la puerta, me deja soñar…
Me dice que tiene años ayudando a bajar, abriendo las puertas, dejando soñar.
Le pregunto la razón de ello.
Me responde: Todos queremos ser prisioneros de algo, de lo que sea.
Entonces me quedo con él para aprender el oficio…
Hagamos que este lugar se sienta como fué.
Eso dijimos y lo reconstruimos
(de esas cosas en que todos hacen lo que deben hacer, sin discutirlo)
Pero algo pasamos por alto:
las historias indeseables podían regresar.