Apuntes

Apuntes por categoría

No…

Fecha: 25 de noviembre de 2010 Categoría: Historias al pasar... Comentarios: 0

Por qué aborrecemos el «no»?…  Deberíamos adorarlo. Es la forma precisa de la sinceridad.

Sí…

Fecha: 25 de noviembre de 2010 Categoría: Historias al pasar... Comentarios: 0

Por qué adoramos el «sí»?… Deberíamos tenerle desconfianza. Es la forma que adopta la posibilidad, tan sólo la posibilidad…

Suicidas y arrepentidos…

Fecha: 21 de septiembre de 2010 Categoría: Miniaturas Apacibles Comentarios: 0

Nadie podrá negar que el suicida que se impulsa al vacío es un hombre arrojado y el que logra contenerse en el último momento es un hombre aferrado….

El perchero democrático…

Fecha: 8 de septiembre de 2010 Categoría: Casa de Empeños Comentarios: 4

Advertencias

Gracias por esta amable invitación para el buen desarrollo del tema “La democracia: una utopía”,  pero debo advertir que no comparto el sentido que se advierte del título de la exposición. Parece dar por cierta una sentencia en torno a la democracia, es decir, que debe aceptarse de una vez como una utopía, un “deber ser” inalcanzable, algo inasible que parece dibujarse en un futuro nebuloso, un espejismo que parece alejarse cuando más intentamos acercarnos a él.

Tal sentencia, de ser cierta, debe ser consecuencia del estudio y la reflexión, pero sobre todo de la observación. En el título de la exposición ni siquiera aparecen por allí los signos de interrogación, que me habrían permitido discutir un poco en torno al supuesto.

Prefiero llamar a esta modesta aportación, si ustedes me lo permiten: “Democracia, más allá del juego de percepciones”, o si ustedes gustan, “El perchero democrático” por razones que −espero− queden evidentes al final. Así me sentiré un poco más cómodo. Eso no implica, por supuesto, que me niegue a explorar por aquí algo del concepto utópico que acompaña a toda reflexión política.

Debo añadir que trataré de estar a la altura del reto y espero no decepcionar ni aburrir a los que compartirán este momento con nosotros. Sin embargo, por honestidad intelectual me siento obligado a unas advertencias iniciales:

Primera advertencia.   No soy un académico, aún cuando me habría gustado serlo en algún momento de mi vida.

Segunda advertencia. Tampoco soy un especialista en ciencia política, a pesar de que también me habría gustado serlo. Como es lógico, tampoco soy un experto en democracia, aún cuando, en este caso, jamás ambicioné serlo.

Como resultado de estas advertencias no me siento obligado a responder a interrogantes u opiniones que vayan un poco más allá del conocimiento general que, en torno al tema, puede poseer cualquier lector medio y provisto de lecturas desarticuladas.

En mi caso, por añadidura, esas lecturas no sólo pueden llamarse desarticuladas, sino también atropelladas. Por ello, espero su comprensión y paciencia.

Pero falta una, la tercera advertencia, que se refiere a mi visión sobre los procesos políticos, la cual posee tres componentes:

  1. Por más que intento analizarlos con imparcialidad y tomar una distancia crítica frente a ellos casi nunca lo consigo.
  2. Estos procesos me apasionan tanto que, por lo general, tomo partido en ellos. Y, por último…
  3. Participo en dichos procesos siempre que puedo, incluso me meto de cabeza y muchas veces meto hasta los pies.

En suma, confieso que poseo una personalidad muy inclinada a la acción, así que en muy contadas ocasiones puedo anotar alguna perspectiva calculadora y analítica. Una disculpa por este pequeño defecto.

Ustedes dirán: “bueno, de acuerdo, disculpas aceptadas, pero entonces ¿qué puede decirnos este señor en torno a la democracia?”…

Mi respuesta sería la siguiente: siendo un devoto practicante de la actividad pública, un participante asiduo de procesos políticos con victorias y derrotas en su mochila, que gusta de la reflexión y que posee una apasionada relación con muchos de los autores clásicos de la ciencia política (como Maquiavelo, me visto de gala para visitarlos en mis noches de lectura), encuentro que poseo algunas opiniones de interés (así lo creo, por lo menos) en torno a los procesos políticos en general y en especial a los que llamamos democráticos.

Así que esta plática puede aportar algunas cosillas dignas de provecho para los que gusten escucharla.

Sólo por eso, acepté la amable invitación a esta plática con ustedes.

Seguir leyendo »

Vida activa…

Fecha: 1 de septiembre de 2010 Categoría: Historias al pasar... Comentarios: 0

Corrí 30 kilómetros, hice un poco de pesas y abdominales. Decidí darme un baño. Entonces desperté… y con hambre por tanto ejercicio entre los sueños.