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En vilo

Fecha: 23 de abril de 2019 Categoría: Historias al pasar..., Sin categoría Comentarios: 0

En las elecciones importantes, donde se apuesta el todo por el todo, debe arrojarse un «volado», pero no para que la moneda decida por nosotros.

En realidad, en el instante en que la moneda está en el aire, será cuando sabremos si queremos que caiga el águila o el sello (cara o cruz, dirán otros). Se dice que así lo hacía Arnold Rothstein. Yo le creo. Después de todo fue el amo del juego.

Sucede que sólo en el instante donde el azar toma el control y donde nuestros designios están supeditados a la Fortuna, es cuando comprendemos cuál es nuestra íntima convicción.

Sólo así, en el instante del quizás, en el punto muerto de lo que pasó y lo que pasará, es cuando por fin sabremos cuál era nuestro deseo.

El imperio de los jóvenes

Fecha: 17 de abril de 2019 Categoría: Historias al pasar... Comentarios: 0

Como no puedo salir a distraerme, agobiado por responsabilidades ineludibles, me decidí a revisar algunas series que colecciono para volverlas a disfrutar en la medida de lo posible. Una de ellas es bastante grata para mí: Boardwalk Empire, algo así como “el imperio del paseo marítimo” o incluso, “el imperio del malecón”. Está inspirada en un fragmento de la historia de Atlantic City, en la era de la prohibición (los años 20 del siglo pasado).

La historia gira alrededor de una figura histórica: Enoch “Nucky” Johnson (“Nucky” Thompson en la serie), tesorero de la ciudad, a medio camino entre el político republicano, el hombre de negocios y el mafioso irlandés. Pero lo más atractivo de la serie no es la fascinante personalidad de Nucky, sino que por allí aparecen. en sus inicios, algunos jóvenes que se volverían figuras legendarias del crimen organizado norteamericano, entre ellos Al Capone, Salvatore “Lucky” (el suertudo o el afortunado) Luciano, Meyer Lansky y Benjamín “Ben” o “Bugsy” Siegel.

Estos jóvenes surgen como aprendices o discípulos de figuras relevantes que después superarían e incluso eliminarían, tales como Arnold Rothstein, Johnny Torrio, Big Jim Colosimo, Joe Masseria y Salvatore Maranzano.

Algunas escenas de la serie son maravillosas, como la de aquel local de mala muerte donde Lucky y Meyer regentean una sala de juegos y planifican su futuro, mientras contrabandean alcohol y heroína o controlan a prostitutas. Son unos jóvenes de veintitantos. Ben Siegel, el futuro fundador de Las Vegas, es apenas un muchacho de 16 o 17 años, burlón, alocado, mujeriego y muy dado a la violencia.

Esos jóvenes, un siciliano y dos judíos, que parecerían destinados a una muerte temprana, llegarían a la cúspide de la mafia americana. Lucky fue el líder de la Cosa Nostra (se dice que ya valía un millón de dólares cuando tenía apenas 25 años). Meyer se volvería el financiero de la mafia y fundador del imperio del juego que iniciaría en La Habana (a los 34 años). Bugsy, por su parte, el visionario que desencadenaría el territorio de Las Vegas, fundando el mítico hotel Flamingo a sus 40 años (después sería asesinado por culpa de su desparpajo habitual). Pocas veces en la historia un grupo de muchachos de orígenes humildes (eran inmigrantes y crecieron en el famoso barrio del Lower East Side de Manhattan) logró alcanzar, aun siendo jóvenes, el mando supremo.

La historia brinda algunos casos más de la toma del poder por obra de un puñado de jóvenes. Podemos mencionar un par de ejemplos:

El ascenso al poder de la joven generación de compañeros de armas de Alejandro de Macedonia o Alejandro Magno. Muchos de ellos eran bastante jóvenes, tal como el mismo Alejandro, y a su muerte (a los 33 años) se disputaron el dominio del mundo (se les llamó “diádocos” o sucesores, así como “epígonos” o hijos de los sucesores), sembrando de reinos la cuenca del Mediterráneo: Casandro en Macedonia (unos 6 años menor que Alejandro), Lisímaco en Tracia (unos cuatro años mayor que Alejandro), Seleuco en Babilonia y Siria (dos años mayor que Alejandro), Ptolomeo (unos nueve años mayor que Alejandro) en Egipto, en fin. Esa generación de jóvenes conquistó el mundo conocido antes de los treinta, dominando a las ciudades griegas y arrasando imperios antiguos como el persa. Después, fundarían un nuevo orden mundial entre los treinta y los cuarenta años. Ese orden subsistiría por siglos hasta la aparición del dominio romano.

Otro ejemplo notable es el puñado de jóvenes que encabezó la revolución cubana, bajo el liderazgo de Fidel Castro. Esos jóvenes fueron, en general, los que primero asaltaron al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 y después de su arresto y deportación a México, regresarían a seguir la lucha en una desesperada expedición desde las costas del río Tuxpan a bordo de la pequeña embarcación llamada Granma. Allí aparecen Ernesto “el Che” Guevara, Raúl Castro, Camilo Cienfuegos, Juan Almeida, Ramiro Valdés y otros más. Sabemos que el triunfo de la revolución cubana ocurre en 1959 y ellos nacieron en 1926 (Fidel), 1927 (Almeida), 1931 (Raúl), 1928 (Guevara), 1932 (Valdés) y 1932 (Camilo), así que el más veterano tendría 33 años y los más jóvenes apenas 27. Es casi un fenómeno de la toma del poder que se prolongó por décadas y que subsiste hasta nuestros días. Algunos ya murieron, por causas naturales o no, pero los que quedan se mantienen en el ejercicio del mando.

Después de todo, si bien es extraño, no es imposible que un puñado de jóvenes tomen al cielo por asalto y hagan realidad sus sueños de poder.

Entropía

Fecha: 17 de abril de 2019 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0

Toqué y abrí. El cuarto parecía inalterable, como si la puerta no tuviera importancia y el lugar siguiera así, tapiado, apartado de las molestias de un mundo en movimiento, impermeable a todo lo que sucede. Allí no operaba la entropía, esa suave anarquía de todo lo que existe. Volví a cerrar la puerta. No quise que mi incómodo ser alterara esa íntima estabilidad, ese ordenado desgano que nunca dependió de mi para estar y permanecer. Algunos lugares deben dejarse en paz, olvidarse de ellos, mientras seguimos caminando hacia otro lado.

Noctámbulos

Fecha: 13 de abril de 2019 Categoría: Gotas Góticas Comentarios: 0

Algunos lugares no son gratos y esconden la cara durante el día. Se encandilan con la luz y se apartan. El sol los ciega y pasan desapercibidos. Se olvidan de sí. Hibernan. Pero apenas oscurece se vigorizan como vampiros, Iluminan su rostro de cal y argamasa con la luz que a ellos les gusta, la que oculta sus grietas, la que disimula su deterioro. Entonces se lucen y muestran atractivos con quienes pasan. Allí los hombres se ven bien y las mujeres atractivas, pero es sólo por el instante. También ellos y ellas ocultan su pésima fachada. Esos lugares que arrojan su propia luz y rehuyen la verdadera son una trampa. Atraen a los insectos noctámbulos para luego devolver su cascarón hacia la nada.

Añicos

Fecha: 8 de abril de 2019 Categoría: Eso que brota Comentarios: 0
Somos fragmentos de algo,
añicos que después de la incandescencia
se solidificaron con carbono y otras cosas,
formando una pasta viscosa,
mezcla o compuesto que algún día
(suponiendo que ya existiera el día y la noche)
inició el camino evolutivo
hasta mirarse con inteligencia
a sí misma.
pero también a preguntarse
lo que pasa arriba
y lo que está allá afuera.
 
Somos partículas arrojadas por la gran explosión
y en algún momento
el amor (o quizás el desamor)
torcieron nuestro rumbo
evitando nuestra pérdida en lo infinito.
 
Somos porciones de una nebulosa
dotada de propósito,
que abjuró de la nada
para intentar ser algo.
Quizás, esa nebulosa primigenia supone
(suponiendo que las figuras estelares supongan)
que nos hizo un favor…
 
¿Y ahora?
¿Será posible volver a circular por la nada?
¿Volver a movernos erráticos
por lo que está allá afuera?
¿O tendremos que permanecer aquí,
esperando que ser fragmento,
vuelva a significar algo
y que la nebulosa apóstata
resuelva nuestro enigma?