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Añoranza

Fecha: 1 de diciembre de 2017 Categoría: Agudezas Comentarios: 0

A veces me siento tan harto que me arrepiento por no seguir, cuando pude hacerlo, el perfumado camino de la anarquía.

Ya no puedo olerla, perdí su aroma entre tanto perfume barato saturando mi nariz. ‬

Estruendo y murmullo

Fecha: 1 de diciembre de 2017 Categoría: Agudezas Comentarios: 0

A veces el pensamiento es tumulto. Un derramar en estruendo, como si arrastrara peñascos. Otras apenas murmullo, un hilo de voz. Goteo‬

La ilusión y el horizonte

Fecha: 1 de diciembre de 2017 Categoría: Agudezas Comentarios: 0

El espejismo sólo se disipa cuando avanzamos hacia él. Si nos detenemos domina el horizonte y se complace engañando a nuestra mirada.

Pausa

Fecha: 1 de diciembre de 2017 Categoría: Agudezas Comentarios: 0

El otro día salí a toda prisa, pero me di cuenta que no sabia a dónde dirigirme. Entonces me fui despacio disfrutando del momento.

Sembrando vientos

Fecha: 1 de diciembre de 2017 Categoría: Atisbos Comentarios: 0

Predomina el odio. Nos acostumbramos a él desde hace tanto que ya lo sentimos como algo cotidiano. Lo vomitamos hacia los demás para aliviarnos de todas nuestras frustraciones. Odiamos a políticos y funcionarios, a empresarios y sindicalizados, al que propone y al que piensa, al que aspira a ser algo y, en general, a todo el que se atreve a sacar la cabeza. Algunos periodistas apuestan por el odio para vender favores o impunidad, algunos dirigentes de partido alientan el odio para obtener promoción, algunos candidatos promueven el odio para ganar votos y un montón de opinadores de face y twitter ventila su odio personal por las redes sociales, con su propio nombre o con seudónimo, tan sólo por el gusto de vengarse de algo que piensa que le hicieron. No debería extrañarnos que ese odio se solidifique y se propague. No debería asustarnos la violencia y la muerte. Hemos sembrado vientos y estamos cosechando tempestades. Sigamos así y pronto no habrá lugar tranquilo donde sentarnos. ‬No lo olvidemos: la violencia verbal abre el camino a la violencia de verdad, la que deja regueros de sangre por las calles.