Es tan deprimente la depresión…
Es tan deprimente la depresión…
Somos un poco de esto, otro de aquello y mucho más de lo que alguien hizo con nosotros.
¿Somos lo que queremos o lo que se puede?
¿Somos lo que nos proponemos o lo que alguien nos deja ser?
¿Qué haríamos sin locura…?
No sabríamos lo que significa luchar por la cordura.
Es un odio lógico el de los yagos hacia los otelos: es el odio genético de lo que se arrastra hacia lo que vuela.