¿Y de seguir escribiendo por aquí y por allá, donde se pueda, para mí, para otros o para nadie, seré mejor, peor o eso no importa?
¿Y de seguir escribiendo por aquí y por allá, donde se pueda, para mí, para otros o para nadie, seré mejor, peor o eso no importa?
Piedra soy, pero prefiero ser usado para construir puentes y no para levantar muros.
No soy una palabra. Lo niego. Soy un sonido al que alguien puso nombre.
Tener una fe es un derecho humano, como lo es no tenerla. Cada quien sabe de cuál clavo colgará sus dudas y esperanzas y cada quien sabe si decide dejarlas sin colgar.
Puedo controlar mis emociones, sujetarlas, amordazarlas, contenerlas, a veces hasta esconderlas y, en casos extremos, disfrazarlas. Pero no puedo evitarlas. Las siento, las vivo, las sudo y luego decido qué hacer con ellas.