¿Por qué juntamos los labios en señal de amor y no las orejas?…
Tan importante es el decir como el oir. Yo digo.
¿Por qué juntamos los labios en señal de amor y no las orejas?…
Tan importante es el decir como el oir. Yo digo.
Los párpados se cierran, pero los ojos siguen murmurando…
Los párpados se abren, pero los ojos siguen dormitando…
¿Habríamos inventado las puertas si careciéramos de párpados?, ¿Tendríamos todo siempre abierto, listo para salir y para entrar, para dar y recibir?
¿Al cerrar los párpados, no estaremos en realidad abriéndolos?
¿Cómo decirle que no a Don Justo?
¿Le podremos decir in-Justo?
También puede ser valeroso un pensamiento, así como existen reflexiones que son asustadizas..