Muchas veces el freno se disimula con el acicate…
Muchas veces el freno se disimula con el acicate…
Lo mejor es aceptarse como la chatarra que seremos. Después de todo, lo antiguo puede llegar a ser un clásico…
Eso que llamamos «actualización» es algo que entra a fuerzas. Es un intento por retrasar lo inevitable…
Encadenar a la Fortuna, sometiéndola a una lógica fría o a un método agobiante, es un absurdo. La Fortuna es lo inesperado, la fascinación del acontecer, el sabor del mundo. La historia de lo humano es la obsesión por impedir el accidente y llegar a la insípida previsión.
Existen algunos que pretenden someter al espíritu a un cuello de botella, disciplinar al instinto que quiere desatarse. Tienen miedo de lo que puede hacer con ellos la bestia liberada. Sobre todo tienen miedo de seguirla, de dejarse llevar por ella hasta el delirio.