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Encadenar a Fortuna

Fecha: 12 de diciembre de 2011 Categoría: Agudezas Comentarios: 0

Encadenar a la Fortuna, sometiéndola a una lógica fría o a un método agobiante, es un absurdo. La Fortuna es lo inesperado, la fascinación del acontecer, el sabor del mundo. La historia de lo humano es la obsesión por impedir el accidente y llegar a la insípida previsión.

Cuello de botella…

Fecha: 12 de diciembre de 2011 Categoría: La irreflexiva reflexión Comentarios: 2

Existen algunos que pretenden someter al espíritu a un cuello de botella, disciplinar al instinto que quiere desatarse. Tienen miedo de lo que puede hacer con ellos la bestia liberada. Sobre todo tienen miedo de seguirla, de dejarse llevar por ella hasta el delirio.

Condición y Revisión…

Fecha: 12 de diciembre de 2011 Categoría: Agudezas Comentarios: 0

Una condición es una manipulación, un freno, un contener al contenido. Lo mismo sucede con la revisión. Quien pretende revisar algo lo está calificando y sujetando a un arbitrio que nace de la pura y simple subjetividad, sea del propio gusto o de lo que considera el gusto ajeno.

Osadía contra rigor…

Fecha: 12 de diciembre de 2011 Categoría: La irreflexiva reflexión Comentarios: 0

Me gustan los textos que hacen pensar sin pensar demasiado. Es decir, aquéllos que desencadenan en lugar de aprisionar. Los que no quieren condicionar. Los que liberan el flujo espontáneo de unas ideas que ya andaban por allí, en un formato primitivo y austero, para encontrar nuevas formas de abrirse paso al mundo. Esos textos donde no se tiene miedo al impulso, al gesto audaz, al propio destino. Textos que no temen a la metáfora aventurera en lugar de arrinconarse al rigor metodológico. Textos sin pretensiones teóricas que sujeten a un rígido molde lo que se está pensando. Quizás por eso prefiero la literatura que piensa al puro filosofar.

Árbol de entendimientos…

Fecha: 12 de diciembre de 2011 Categoría: Agudezas Comentarios: 0

Inteligencias las hay en chisporroteo, como una pirotecnia. Otras son suaves y cuidadosas, sin faltar las contenidas y las severas. Pero cuidado, algunas son afiladas y dispuestas a las heridas.