Yo pienso, yo digo, yo hago.
Pero alguien quiere que piense poco,
que no diga lo que pienso,
que no haga lo que digo.
Es mi propia voz la que me contradice,
es mi propia cabeza la que me confunde,
es mi propia lengua la que me desdice.
Yo pienso, yo digo, yo hago.
Pero alguien quiere que piense poco,
que no diga lo que pienso,
que no haga lo que digo.
Es mi propia voz la que me contradice,
es mi propia cabeza la que me confunde,
es mi propia lengua la que me desdice.
La voz de alarma resonó por las murallas:
“¡Vienen los bárbaros!»
Todos corrieron. Algunos a las puertas. Otros a peinarse y perfumarse.
Puedo transitar por tanto,
placeres y pesares conjugados,
entrevistarme con unos y otros,
resolver lo que puedo,
dejar encaminado algo más,
recordar a quienes quise o quiero,
olvidar lo que pudo hacer daño,
intentar la historia con distinto final
y mañana, claro, volver a iniciar…
Alguien toma una parte de la verdad y quiere que sea toda la verdad.
Alguien mira una porción de la superficie y pretende ser experto en su geometría.
Alguien observa un pequeño destello y se siente un iluminado.
Alguien corrige un mínimo yerro y se considera un gran reformador.
Alguien dice algo que nadie entiende y se dice un incomprendido.
Alguien escuchó un poco, fue convencido y ahora quiere convencer a todos.
Alguien tuvo de algo de ti, ahora cree que todo tu ser le pertenece.
Los aforismos:
* El ético llena de reproches al estético.
* Las opiniones oportunas modifican, las apasionadas transforman.
* Demoler no es construir, aunque levante el mismo polvo.
* Si quieres evitar caídas colócate en el suelo.
* Caen los propósitos como las hojas en otoño. Las dudas, en cambio, gozan de tupido follaje todo el año.
* Culpar al ayer del devenir es la mejor forma de desentenderse del ahora.
* Mujer hermosa es aquélla que, cuando la miras, olvidas todo lo que pensabas decirle.
* Es un rasgo de perversidad volver virtud lo que en realidad es carencia.
* Los creyentes disfrazan con su credo las cojeras de su voluntad.
* Seamos mientras somos, mientras se puede ser, antes de que se vaya el que fuimos.
La confesión:
* Cuando debo dormir me da por el deseo y cuando es propicio desear me da sueño. Dichosos los que viven al revés: de ellos será el reino del insomnio disoluto.